La
disfunción eréctil
o impotencia es la incapacidad
de alcanzar o mantener una
erección lo suficientemente
firme para tener relaciones
sexuales satisfactorias. La
mayoría de los hombres
que consulta a nuestros especialistas
puede alcanzar una erección,
pero ésta no es muy
firme o dura muy poco. En
ciertos casos, pueden aparecer
erecciones firmes que desaparecen
rápidamente cuando
se intenta llevar a cabo la
penetración, o cuando
se practica el acto sexual
en alguna posición
determinada.
Tipos
de disfunción eréctil
Primaria: cuando el hombre
nunca ha sido capaz de conseguir
una erección. Representa
aproximadamente el 10% de
los casos de disfunción
eréctil
Secundaria: cuando el hombre
ha tenido erecciones en
el pasado, pero no puede
tenerlas en la actualidad.
Este tipo de disfunciòn
eréctil es el más
común.
Situacional: cuando solo
consigue erecciones en determinadas
situaciones o con determinadas
personas. Por ejemplo, consiguen
erecciones adecuadas extramatrimoniales,
pero no con su pareja habitual,
o viceversa. Uno de los
casos más habituales
de disfunción eréctil
situacional hace referencia
a la primera relación
con una nueva persona.
Total: cuando la falta
de erección es completa.
Parcial: cuando se produce
una cierta erección,
pero no suficiente como
para poder realizar el coito.
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La
mayoría
de los hombres
ha tenido
un problema
de erección
en algún
momento de
su vida. Sin
embargo, para
que se considere
que existe
una disfunción
eréctil
el problema
debe presentarse
en por lo
menos el 25%
de los intentos
de mantener
una relación
sexual. |
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Incidencia
La disfunción eréctil
es muy común; se
estima que afecta al 7%
de los varones, y su incidencia
va en aumento conforme aumenta
la edad. . Aunque tiende
a ser más frecuente
por encima de los 40 años,
puede afectar a hombres
de todas las edades. Los
más recientes estudios
científicos indican
que encima del 50% de la
población masculina
entre los 40 y 70 años
tiene algún grado
de disfunción eréctil
y son incapaces de relacionarse
sexualmente tal y como les
gustaría. Además,
al menos uno de cada 10
hombres no puede obtener
una erección de ningún
grado (disfunción
eréctil completa).
El consenso médico
actual es que, contrariamente
a lo que se pensaba, la
mayoría de las causas
de disfunción eréctil
son de naturaleza física.
Erección y eyaculación
El mecanismo
de la erecciòn requiere
un adecuado bombeo de sangre
a los cuerpos cavernosos
del pene. La eyaculación,
por otro lado, es relativamente
independiente de la erección,
ya que se implican diferentes
mecanismos. En ese sentido,
aunque algunos hombres con
problemas de impotencia
pueden tener asimismo alterado
el mecanismo de eyaculación;
otros pueden eyacular, no
obstante su disfunción
eréctil.
Erección
y atracción física
El fallo en la erección
no tiene necesariamente
relación con su nivel
de excitación o la
atracción física
hacia su pareja. El hombre
puede sentirse excitado
en una situación
sexual y desear mantener
relaciones, pero su pene
no entra en erección.
¿Cómo
afecta la disfunción
sexual a su vida diaria?
La disfunción eréctil
puede ocasionar o exacerbar
problemas psicológicos
tales como: falta de motivación,
baja autoestima, frustración,
falta de confianza en sí
mismo y depresión.
Consecuentemente, las relaciones
personales, familiares y
de negocios pueden verse
afectadas. Estudios recientes
indican que las personas
que gozan de una buena salud
sexual no sólo sufren
menos problemas de depresión,
ansiedad, hipertensión,
diabetes, úlcera,
cansancio, virus y otras
afecciones, sino que además
tienen una expectativa de
vida más larga. |